LAS TIC EN LAS TERAPIAS PARA NIÑOS CON TEA

La última versión de la clasificación internacional de trastornos mentales más importantes, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders-5 (DSM-5), considera el autismo como un trastorno del neurodesarrollo cuyo origen se encuentra en el periodo gestacional. El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por un persistente deterioro de la comunicación social recíproca y la interacción social, y por presentar patrones de conducta, intereses o actividades restrictivos y repetitivos. Estos aspectos, junto con el déficit en las funciones ejecutivas y la Teoría de la Mente, repercuten negativamente en la dimensión personal, social, académica y laboral de la persona que lo padece.

Al no tratarse de una enfermedad, sino de un trastorno del neurodesarrollo, no tiene cura. Es por ello por lo que el tratamiento principal se centra en torno a las dificultades en la dimensión social y en la comunicación. A continuación, dejamos algunos de los tratamientos más conocidos en el TEA:

  • Análisis conductual aplicado (ABA). Fomenta los comportamientos positivos y disuade los negativos.
  • Intervención de orientación sociopragmática y evolutiva (DIR o Floortime). Sigue un estilo facilitador del lenguaje, en el que cualquier intento comunicativo es reforzado. Se centra en el desarrollo emocional y se emplean refuerzos naturales intrínsecos.
  • Tratamiento y educación de niños con autismo y discapacidades de la comunicación relacionadas (TEACCH). Programa educativo estructurado que fomenta la autonomía del niño a través de agendas u horarios visuales, estructuras físicas, sistemas de trabajo y estructuras visuales de las actividades.
  • Modelo Denver. Programaciones trimestrales, individualizadas, condensadas y orientadas a estimular las diferentes áreas del desarrollo.
  • HANEN. Programa para familias de niños hasta los 6 años. Permite que los niños aprendan en un contexto natural.

No sería correcto ignorar la realidad digital en la que estamos inmersos actualmente, por lo que a estos tratamientos que empíricamente se ha demostrado su eficacia en el tratamiento del TEA se deberían sumar esfuerzos para determinar si el empleo de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) es igualmente eficaz.

Un estudio de la Universidad de Extremadura(1) recopila los principales resultados de las investigaciones en español sobre el impacto de las TIC en el proceso de aprendizaje de estudiantes con discapacidad. Este estudio concluye que, aunque el tema tiene una baja incidencia en relación con el número total de publicaciones, se observa un incremento en el número de publicaciones. Esto puede interpretarse como resultado de un notable interés por parte de las administraciones educativas en conseguir la inclusión de los alumnos con necesidades educativas especiales a través de medios tecnológicos.

La efectividad del empleo de las TIC como mecanismo de inclusión va a depender del grado del TEA y de las dificultades de aprendizaje. Sin embargo, teniendo en cuenta las características personales, las TIC fomentan la autonomía en el aprendizaje, ofrecen un entorno controlable, estimulan a través de los sentidos y permiten un aprendizaje flexible y adaptable a las necesidades de los alumnos.

El ordenador puede ser el recurso más utilizado, puesto que es el más accesible y proporciona información y métodos de comunicación que pueden adaptarse a las necesidades personales de cada alumno. Otro recurso en auge es el uso de robots en las terapias de niños que no responden correctamente a las señales sociales, pero sí a las que proceden de dispositivos móviles, visuales o mecánicos(2).

Son múltiples las posibilidades y usos que podemos darle a los robots en las terapias para niños con TEA. A continuación, señalamos una muestra de ello:

  • Captar la atención de los alumnos con TEA. Podemos aprovechar la atracción por este tipo de objetos para iniciar la terapia programada.
  • Provocar comportamientos sociales con menor nivel de ansiedad, puesto que el robot es menos imprevisible que el ser humano.
  • El comportamiento del robot es repetitivo y monótono, lo que permite al alumno anticiparse a sus comportamientos.
  • Desarrollar las habilidades comunicativas respondiendo a cualquier intento comunicativo del niño mediante respuestas comunicativas o estímulos multisensoriales, como efectos visuales, auditivos, vibraciones, etc.
  • Pueden ser un elemento de motivación extrínseca o utilizarlo como un reforzador positivo ante comportamientos que queramos favorecer.
  • Mejorar la habilidad de imitación, lo que va a favorecer a su vez el mecanismo de aprendizaje de otras conductas por imitación.
  • Mejorar la interacción triádica, puesto que se trabaja la atención conjunta con el terapeuta, fomentando comportamientos como el de señalar para dirigir la atención del terapeuta, alternar la mirada entre el robot y la persona, etc.
  • Desarrollar habilidades de la Teoría de la Mente y juego simbólico.

Con este artículo invitamos a pensar cómo podemos implementar las TIC en la inclusión de los niños con necesidades educativas especiales, y especialmente, en alumnos con TEA. En Psicoaula tenemos a nuestro Robot llamado Bandura que siempre está dispuesto a participar en las terapias para mejorar las habilidades comunicativas y sociales de los alumnos.

Pilar Navío.
Psicopedagoga. Especialista en NEE.

(1) Silva Sández, G. y Rodríguez Miranda, F. de P. (2018). Una mirada hacia las TIC en la educación de las personas con discapacidad y con Trastorno del espectro autista: Análisis temático y bibliográfico. EDMETIC, Revista de Educación Mediática y TIC, 7(1), 43-65 doi: 10.21071/edmetic.v7i1.10030

(2) Robins, B., Dickerson, P., Stribling, P., & Dautenhahn, K. (2004). Robot-mediated joint attention in children with autism: A case study in robot-human interaction. Interaction Studies, 5(2), 161-198. doi: 10.1075/is.5.2.02rob

2018-10-18T10:39:13+00:00