¿Qué es una cuarentena?

La cuarentena es una experiencia desagradable para quienes tienen que adoptarla, ya que conlleva una separación de los seres queridos, pérdida de libertad e incertidumbre sobre la enfermedad, aburrimiento. Todo ello puede ocasionar efectos negativos en nuestra salud mental.

La cuarentena consiste en una restricción de movimientos de personas que han estado potencialmente expuestas a una afección contagiosa, como es el coronavirus COVID-19, con el fin de reducir el riesgo de contagio a los demás.

Impacto psicológico

El grupo de investigadores de Brooks et al. (2020) del Departamento de Medicina del King’s Collage de Londres han revisado las experiencias de personas que han vivido periodos de cuarentena que han sido registradas en las principales bases de datos de investigación (Medline, PsycINFO y Web of Science).

La mayoría de los estudios reportaron efectos psicológicos negativos, entre los que se resaltan trastornos emocionales, depresión, estrés, irritabilidad, bajo estado de ánimo, insomnio y síntomas de estrés postraumático. A continuación, mostramos los factores desencadenantes de estrés durante la cuarentena.

Factores estresantes durante la cuarentena

Duración: Las cuarentenas más largas están relacionadas con una peor salud mental, especialmente si son de más de 10 días.

Miedo a la infección: Participantes de varios estudios afirmaron sentir miedo por su propia salud o por contagiar a otros. Además, la preocupación se incrementaba si se experimentaba algún síntoma relacionado con la enfermedad.

Frustración y aburrimiento: La reclusión, la pérdida de la rutina habitual y el reducido contacto social y físico generalmente son causa de aburrimiento, frustración y sentimiento de aislamiento.  Todo ello se ve agravado con la imposibilidad de participar en las actividades diarias, como hacer la compra o salir con amigos, si no es vía telefónica u online.

Suministros inadecuados: El escaso acceso a suministros como la comida, bebida y otros artículos de primera necesidad como medicamentos o acceso a servicios médicos durante la cuarentena es una causa de frustración.

Inadecuada información: En anteriores situaciones que obligaron a estar en cuarentena se apreció que la información proporcionada por parte de las autoridades sanitarias era pobre y escasa, lo que provocó confusión sobre el propósito de la cuarentena y estrés en la población.

Factores estresores después de la cuarentena

Las consecuencias psicológicas se prolongan incluso después de haber finalizado el periodo de cuarentena en muchos de los participantes, sobre todo en los profesionales de la salud. Ellos suelen tener más síntomas de estrés postraumático y más afección psicológica que el resto de la población. Además de las consecuencias psicológicas señaladas durante la cuarentena, también se destacan las siguientes:

Consecuencias económicas: las pérdidas económicas que comienzan durante la cuarentena se ven prolongadas para la población que no puede trabajar y ve interrumpida su actividad profesional sin previsión. Estas pérdidas económicas son un factor de riesgo para la aparición de síntomas de trastorno psicológico, ira y ansiedad. Además, las ayudas proporcionadas por los gobiernos no parecieron ser suficientes para mitigar las pérdidas.

Rechazo social: participantes de varios estudios indicaron que estaban siendo tratados de manera diferente sufriendo rechazo social, siendo tratados con miedo y recelo.

¿Qué podemos hacer para mitigar las consecuencias de la cuarentena?

Limitar la cuarentena a un periodo reducido: El periodo de cuarentena debe ser corto y la duración no debe variar si no es bajo circunstancias extremas. Cuarentenas de periodo indefinido de tiempo suelen ser más perjudiciales. Algunos estudios señalaban como buena práctica limitar el tiempo de cuarentena al periodo de incubación de la enfermedad, que en el caso del coronavirus COVID-19 se trata de 14 días.

Acceder a información clara y de calidad: Es necesario que las autoridades sanitarias proporcionen información clara y rápida con el propósito de que la población comprenda la situación y evitar la propagación de noticias falsas.

Proveer de los suministros necesarios: Asegurarse de disponer de los recursos que cubran las necesidades básicas sin caer en la avaricia.

Reducir el aburrimiento y mejorar la comunicación: Las redes sociales y los medios de comunicación digitales juegan un papel muy relevante en este punto, ya que pueden reducir el sentimiento de aislamiento permitiendo la comunicación con los demás.

Apelar al altruismo: Pensar que otros se beneficiarán con la cuarentena hará que la situación sea menos estresante y facilitará la adherencia a la cuarentena.

El Equipo PSICOAULA, se suma a #yomequedoencasa y seguiremos atiendo a través de nuestro servicio on-line.

Nos vemos a la vuelta.

Pilar Navío y Equipo Psicoaula

 


REFERENCIA:

Brooks, S., Webster, R., Smith, L., Woodland, L., Wessely, S., Greenberg, N., & Rubin, G. (2020). The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. The Lancet, 395(10227), 912-920. doi:10.1016/s0140-6736(20)30460-8